
Este post surge después de haber leido a Guillermo en su post Cómo determinar si el “Proyecto Cánada” fracasó? .
Emigrar de por sí es un logro, no todos pueden o quieren tomar esa decisión, hay que estar muy preparado mentalmente para hacerlo.
Dejar toda experiencia y vivencia con amigos y familia requiere de un gran esfuerzo (para algunos menos que para otros). El que decide emigrar, sabe de antemano que vivir en otro país es como volver a nacer, además de llevar la carga de todos los comentarios buenos y malos que trae semejante decisión.
Los primeros años en nuestro nuevo país fueron realmente gratificantes, por todas las diferencias que encontramos con lo ya conocido. A medida que el tiempo fue pasando empezamos a sentirnos como locales, lo que implica vivir el día a día con las cosas buenas y malas.
En esos momentos uno empieza a preguntarse si está bien haberse ido de su país, y comienza a dejar de lado las cosas por las cuales emigró en un principio, para empezar a sentir nostalgia. Empezamos a hacer lo imposible por resaltar las cosas que no nos hacían sentir bien sobre las que sí, además de poner en la balanza la opinión de la gente que quedó en tu país, la cual en ese momento se vuelve muy fuerte.
Al regresar pudimos confirmarlo: Muchas de las cosas que extrañábamos ya no existen en Argentina. A lo que nos referimos es que cuando llegamos a México eramos sólo dos y no teníamos experiencia como padres; cuando llegan los hijos uno empieza a velar por ellos, lo que hizo que empecemos a querer para ellos lo que tuvimos nosotros de niños…una buena educación, respeto hacia los mayores, salir a jugar sin miedo a que nos pase nada y poder volver con una simple llamada de nuestros padres.
Muchas enseñanzas vienen de casa, lo sabemos, pero el entorno ayuda a que se puedan aplicar.
Las diferencia que encontramos en Argentina después de casi 5 años de habernos idos (sin ánimo de ofender, recuerden que son impresiones personales) principalmente la encontramos en las personas: La gente se ve afectada por la situación que pasa el país. Vimos mucha tristeza y enojo en las personas, mucha intolerancia y sobretodo mucha falta de respeto hacia el otro; sin contar la inseguridad, la suciedad en las calles, gente sin hogar, la falta de leche y alimentos, precios más altos que en el exterior y de muy baja calidad, entre otras muchas cosas.
El bienestar económico no sirve de nada si no sos feliz con tu entorno. Los asados, los amigos (tema para otro post), el dulce de leche o unos buenos mates se pueden tener en tu nuevo país. Lo importante es saber acordarse de lo pasado con mucho cariño y vivir lo nuevo en forma positiva, agracediendo poder tener la posibilidad de estar mejor.
La familia se extraña y siempre será así, pero… “Home is where your heart is“.
-Lorena y Martín





UBI BENE, IBI PATRIA
Cuando describes los puntos negativos que viste en Argentina:
‘Vimos mucha tristeza y enojo en las personas, mucha intolerancia y sobretodo mucha falta de respeto hacia el otro; sin contar la inseguridad, la suciedad en las calles, gente sin hogar, la falta de leche y alimentos, precios más altos que en el exterior y de muy baja calidad, entre otras muchas cosas’
Casi son los mismos puntos que no me agradan del DF, salvo que con recursos si puedes consegir facilmente productos y servicios de alta calidad, supongo que tambien sucede en Bs.As.
Durante mi infancia en el DF tambien jugaba en las calles y parques con mis amigos sin problemas ni temores.
Eso ya es imposible actualmente.
En Canada es posible, la vida en los suburbios es realmente el sueño canadiense.
No vean su paso por México como un fracaso, fué una etapa de aprendizaje que les va a servir muchísimo para entender y convivir con los muchos mexicanos que vivimos en Canada y otros latinoamericanos.
A muchos argentinos al principio se le hace dificil salir de su burbuja argentina y convivir con otros latinos.
Ustedes ya estan del otro lado!
Saludos
Arturo
Arturo,
México tiene las mismas carencias que tiene Argentina, a pesar de ello, estamos super agradecidos con México por las opotunidades que nos dió y sigue dando, pero también estamos seguros que queremos otra cosa para nuestros niños.
Sabemos que el cambió va a ser bueno y poco vamos a sentir la migración, después de todo no nos quedamos quietos!!
Es muy cierto lo de la burbuja!
Saludos. Lorena