El viernes, Ian salió a andar en bici con sus amiguitos, como suele hacer todas las tardes, y yo fuí a visitar a una vecina con Tommy a sólo unas casas de acá.
A los diez minutos lo veo aparecer con un golpazo en el mentón. Le limpié la herida y me di cuenta que tenía una abertura de un centímetro y medio. Le puse cinta quirúrgica para cerrarla un poco, le dí hielo para el golpe y lo llevé a urgencias donde me encontré con Martín.
Ahí decidimos que le pongan vendoletas en vez de darle puntos ya que el resultado es el mismo, sólo que hay que cuidarle bien la herida para que no se infecte y el sufrimiento es menor para Ian.
En México no acostumbran cerrar las heridas con pegamento (tipo la gotita o Kola loca) como en Argentina, solo la cierran con las vendoletas en casos como éste que la herida no es profunda.
Es la segunda vez que tenemos que correr con él hacia urgencias, la primera vez tenía año y medio y se abrió la ceja por un golpe contra un mueble. Ahora fué un golpe contra el asfalto.
Y es la segunda vez que terminada la curación y viendo que nada pasó, a mí me baja la presión!
…Si si, aunque no fué nada grave, soy una floja cuando se trata de los chicos.
-Lore





Te entiendo, tuve varias cocidas con cuatro hijos, decí que como soy enfermera no me baja la presión pero igual me asusto cuando se trata de mis “nenes”
Qué se mejore!
Hola Ale
Bueno sí, no llego a desmayarme pero me suben de golpe los calores y después me siento cansadísima por los nervios que me carcomian por dentro, jaja.
Ya esta mucho mejor y no le duele nada.
Saludos!